El Teatro en el aire surge de la iniciativa de un colectivo de actores y actrices de nacionalidades diversas (Argentina, Bulgaria, Chile, Cuba, España, Francia, Holanda y Venezuela), bajo el impulso creador de Lidia Rodríguez.

Su propuesta artística tiene origen en el año 2001, paralelamente a la fundación de su primera sede de trabajo: La Nave de los Locos, en Carabanchel, Madrid, que en 2006 pasó a llamarse La Caravana, siendo éste un espacio de creación y formación.

Teatro en el aire parte de un proceso de trabajo experimental que involucra a actores y actrices directamente en la composición del espectáculo final, se basa en la búsqueda de la fusión del lenguaje sensorial aplicado al teatro y el teatro de texto, el público al participar en las obras viene a completar la investigación constante de la compañía.

Quien vive las propuestas de Teatro en el aire regresa a sus orígenes: huele, palpa y percibe como si fuera por primera vez. Y todo ello ocurre gracias a la conjunción de la penumbra, el silencio y la palabra poética, las texturas, los olores y los sabores que se ofrecen en cada montaje.

Las creaciones de esta compañía invitan a desplazarse por un mundo sensual, íntimo e intuitivo.

Del 2007 al 2016 la compañía imparte el taller de Teatro para la Universidad Popular de Rivas Vaciamadrid donde se gesta, tras su formación, tres grupos de teatro aficionado.

En 2015 abre el laboratorio anual El Hilo de la Creación en el Estudio SIMUS de Vallecas, Madrid.

En 2016 llega a un acuerdo con la Fundación FIBGAR para desarrollar su proyecto de nueva percepción en torno a los Derechos Humanos.

Teatro en el Aire trabaja para crear distintos espacios de creación, formación e investigación teatral. Allí donde va desea compartir sus hallazgos en la construcción de un teatro ritual y de experiencia además de mostrar su trabajo en repertorio.